La Secretaría de Medio Ambiente Sustentable y Cambio Climático de Playa del Carmen suspendió de manera temporal los trabajos para reubicar un álamo ubicado en la zona de la Quinta Bis, entre las calles 38 y 40, luego de que habitantes expresaran su inconformidad y solicitaran una revisión más amplia del caso.
De acuerdo con la información oficial, la pausa no implica la cancelación del procedimiento. Las autoridades prevén retomar el análisis del proyecto una vez que concluyan la revisión interna y se valore nuevamente la ruta a seguir, con participación de la presidenta municipal, Estefanía Mercado, y de las áreas involucradas.
Qué motivó la suspensión
La decisión fue expuesta por la secretaria Kandy Mendoza Ramírez durante la sexta sesión ordinaria de la comisión celebrada en el Palacio Municipal Nuevo. Según explicó, la autorización original para intervenir el árbol se apoyó en un dictamen técnico de arbolado elaborado por el ingeniero Rafael Reynoso y en un análisis de riesgo de la Secretaría de Protección Civil municipal.
Sin embargo, ante las observaciones de vecinos, la funcionaria reconoció la necesidad de revisar de nuevo el expediente y verificar si algún elemento pudo quedar fuera del procedimiento. La postura oficial, dijo, es escuchar a la ciudadanía y evitar decisiones apresuradas en un tema que ha generado preocupación pública.
Reubicación, no tala
Las autoridades y el especialista consultado han insistido en que el caso no corresponde a una tala, sino a una reubicación supervisada con trabajos previos de poda para facilitar el traslado. El objetivo declarado es preservar el ejemplar y reducir el riesgo de afectarlo durante el proceso.
Reynoso Valdez, identificado como integrante de la Asociación Mexicana de Arboricultura, explicó que la intención era realizar una poda de copa y de ramas con apoyo de la Dirección de Servicios Públicos para avanzar en el manejo del árbol. Por ahora, esas labores quedaron detenidas.
Preocupación por el entorno
La inquietud ciudadana surgió por la presencia de un árbol de varias décadas en una zona donde, además, existe un cenote. Para los vecinos, la intervención requería mayor claridad técnica y más estudios antes de mover el ejemplar.
En paralelo, la secretaria planteó la necesidad de actualizar el Reglamento de Equilibrio Ecológico, que, según señaló, no ha sido modificado en 17 años. Consideró que esa revisión ayudaría a fortalecer la planeación ambiental y a mejorar la toma de decisiones a través del Programa de Desarrollo Urbano.
Por ahora, el proceso queda en pausa mientras el gobierno municipal revisa el expediente y define si continúa con la reubicación. La autoridad sostiene que el objetivo sigue siendo proteger el árbol, aunque la medida tendrá que volver a evaluarse a la luz de las observaciones vecinales.
El seguimiento del caso será clave para determinar si el álamo puede ser trasladado más adelante sin poner en riesgo su supervivencia. Hasta entonces, los trabajos permanecerán detenidos.


