El modelo de gestión que rompió el ciclo del caos
Por: Ramón Aguilar Fernández
Históricamente, la silla municipal de Ayuntamiento de Playa Del Carmen ha sido una de las más calientes y complicadas de Quintana Roo. Gobernar no es solo administrar una ciudad; es gestionar un motor económico de clase mundial que nunca duerme y que, por años, padeció de una desconexión crónica entre el éxito de su zona turística y el abandono de sus colonias populares.
Sin embargo, a mitad del camino de esta administración, el panorama luce distinto. La percepción social de Estefanía Mercado no es producto del azar, sino de una aritmética política que parece haber encontrado el punto de equilibrio entre la ideología de la «4T» y la eficiencia del sector privado.
Resultados que se ven (y se sienten)
No es común ver a un municipio de Quintana Roo escalar hasta los primeros puestos nacionales en seguridad y servicios públicos. El hecho de que Solidaridad se ubique hoy en el cuarto lugar nacional en percepción de seguridad , un rubro que solía ser el talón de Aquiles de la región, habla de una inversión estratégica que fue más allá del discurso. La iluminación de colonias que antes eran «cuna de traviesos» y la profesionalización de la respuesta policial han generado un capital político que hoy mantiene a la alcaldesa con niveles de aprobación envidiables.
El reto del éxito
Pero el éxito trae sus propios problemas. Playa del Carmen sigue creciendo a un ritmo que desafía cualquier planeación urbana. El reto para Mercado y su equipo en este 2026 es evitar que la burocracia se convierta en el freno de mano del sector inmobiliario y comercial. Si bien el enfoque social ha sido el sello de la casa con programas que han llevado alivio directo a las familias más vulnerables, la comunidad empresarial de la Quinta Avenida y las zonas en desarrollo demandan una digitalización aún más agresiva de los trámites y una certeza jurídica total.

El factor unidad
La fortaleza de Estefanía no solo reside en sus números, sino en su capacidad de alineación. La sintonía con el gobierno estatal de Mara Lezama ha permitido que Solidaridad deje de ser una isla política para integrarse al proyecto de desarrollo regional. Esa unidad se traduce en recursos y, por ende, en obras.
Punto final
La política en Solidaridad ya no se trata solo de quién grita más fuerte, sino de quién gestiona mejor la complejidad. Estefanía Mercado ha demostrado ser una «operadora de resultados». El desafío hacia el futuro será mantener ese ritmo sin permitir que el desgaste natural del poder o las distracciones electorales de 2027 nublen la vista de lo que realmente importa: que Playa del Carmen y Más siga siendo el corazón vibrante de México.
Porque al final del día, la cosa es la política… pero la política de la buena, la que da resultados.


