
En los últimos años, el turismo musical ha tomado fuerza como un sector fascinante dentro de la industria turística, especialmente en la Riviera Maya. Según Toni Chaves, presidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya (AHRM), la demanda de conciertos en hoteles aumenta notablemente durante la temporada invernal. “Nuestro objetivo es programar eventos musicales en temporada alta para maximizar la asistencia, pero también estamos considerando organizar conciertos en temporada baja para atraer más turistas”, comentó Chaves.
Este fenómeno ha demostrado ser una motivación poderosa para que muchos viajeros elijan sus destinos basándose en la oferta musical. Los eventos masivos se han convertido en un motor clave para la economía local, generando un flujo constante de ingresos en sectores como la hotelería, la gastronomía, los parques temáticos y el comercio. También hay un aumento en la demanda de servicios de transporte y entretenimiento.
Una encuesta realizada por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) en enero reveló que el 41% de los jóvenes de entre 21 y 33 años disfruta asistir a conciertos de sus artistas favoritos, mientras que el 38% prefiere festivales como Vive Latino o Corona Capital. En cuanto a costos, el 35.5% de los mexicanos está dispuesto a pagar entre 500 y 1,500 pesos por un espectáculo musical, mientras que un 15.6% gastaría entre 2,000 y 3,000 pesos.
Chaves también destacó que el sector hotelero, junto al Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ), se enfoca no solo en promocionar conciertos, sino también en resaltar eventos culturales, carnavales y festivales musicales gratuitos para beneficiar tanto a turistas como a la comunidad local.


