El futbol español está de luto. Jesús de Miguel Alameda, delantero del CD Tenerife de 30 años, falleció este martes 3 de noviembre a las 08:00 de la mañana, horas después de sufrir un paro cardiorrespiratorio tras un choque con Jesús Owono, portero del FC Andorra, en partido de la Segunda División de España. El encuentro, que iba 2-2, se suspendió al minuto 96 para que entraran los servicios médicos.
La jugada fue al límite. Owono salió hasta mediocampo a disputar un balón dividido y terminó impactando con la rodilla en alto, a la altura del pecho, a De Miguel, quien cayó inconsciente. El árbitro Manuel Ángel Pérez Hernández lo expulsó de inmediato y escribió en el acta que fue un “impacto brusco con su pierna en alto sobre un adversario con uso de fuerza excesiva cuando el balón estaba en disputa”. De Miguel fue reanimado en la cancha, trasladado al Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria y quedó en terapia intensiva, pero no logró sobrevivir.
Desde ese momento, la pregunta que circula en redes y en programas deportivos es si Owono puede ir a la cárcel. La respuesta corta es: sí podría investigarse, pero hoy no está acusado ni condenado de nada. Como la muerte no fue natural, en España le llaman “muerte judicial” y la Policía Nacional abrió de oficio lo que en México conocemos como una carpeta de investigación. Eso es un trámite obligatorio, no una sentencia.
El futbolista de 30 años de edad peleaba por un balón largo cuando sufrió un fuerte golpe con el arquero de Andorra durante el partido de Segunda División española | Foto: AP
Lo que se investiga es si hubo homicidio por imprudencia, que en México sería algo parecido al homicidio culposo. El artículo 142 del Código Penal español dice que, si la imprudencia es grave, la pena es de 1 a 4 años de prisión. Si es menos grave, no hay cárcel, solo una multa de 3 a 18 meses. Para que aplique lo primero, la Fiscalía tendría que demostrar que Owono rebasó por mucho lo que se permite en un partido de futbol y que esa acción causó directamente la muerte.
En lo deportivo sí habrá castigo. Owono ya tiene la roja y el Comité de Competición de la Federación Española podría aplicarle el artículo 102, que habla de “producirse de manera violenta” con consecuencias graves. Ahí la sanción es de 4 a 12 partidos de suspensión. Algunos medios manejaban hasta 18, pero el reglamento marca ese rango. Es una sanción aparte de lo judicial.
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Mientras tanto, Owono la está pasando muy mal. Según reportes de España, quedó profundamente afectado, ha seguido la evolución médica a través del club y no ha dado declaraciones. Incluso cerró su cuenta de Instagram tras recibir insultos y gritos de “asesino” en la tribuna del Heliodoro Rodríguez López. Por ahora, lo único confirmado es que hay una investigación abierta, que se presume su inocencia y que el futbol español lamenta la pérdida de Jesús de Miguel, un delantero que murió haciendo su trabajo en la cancha.


