La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que la negociación con Vulcan Materials por el caso Calica, en Playa del Carmen, sigue sin avances significativos. Aunque afirmó que el gobierno mantiene el diálogo abierto, admitió que por ahora no existe certeza sobre una salida inmediata al conflicto, que lleva varios años y ha escalado en el ámbito legal y diplomático.
Sin avances en la mesa de negociación
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal fue cuestionada sobre el estado de las conversaciones con la empresa estadounidense, luego de la reciente resolución internacional relacionada con la disputa. Su respuesta confirmó que el proceso continúa detenido.
“No avanzamos todavía mayormente en eso, pero en esas pláticas estamos”, señaló Sheinbaum al referirse al intercambio con la compañía, que opera a través de su filial Calizas Industriales del Carmen.
El conflicto gira en torno a los terrenos de Calica y al material pétreo extraído en la zona, así como a los efectos ambientales y al futuro uso del predio.
Qué busca cada parte
De acuerdo con lo planteado por la presidenta, uno de los intereses centrales de Vulcan Materials es retirar el material que permanece almacenado en el sitio. En contraste, el gobierno mexicano plantea que la empresa asuma la remediación ambiental de la zona y que el área vinculada a Punta Venado pueda tener un aprovechamiento más amplio.
Sheinbaum sostuvo que el puerto es estratégico para la región sureste y consideró que no debería permanecer restringido únicamente a las operaciones de la compañía. La intención del gobierno, dijo, es que esa infraestructura pueda servir también para otras actividades económicas.
El trasfondo del conflicto
El caso se remonta a medidas adoptadas entre 2018 y 2022, que la empresa considera lesivas para sus operaciones en Quintana Roo. La controversia fue llevada ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), bajo el marco del TLCAN.
En ese contexto, el tribunal arbitral ratificó recientemente que México debe pagar 15 millones de dólares a Vulcan Materials. La resolución ya había sido conocida desde el 27 de julio, pero fue publicada formalmente días después en la página del organismo internacional.
El gobierno mexicano ha minimizado el impacto de esa decisión, al señalar que representa solo una fracción de lo reclamado por la empresa de Estados Unidos. Pese a ello, el fallo confirma que el litigio sigue abierto y que las conversaciones políticas y técnicas aún no logran destrabarlo.
Por ahora, la postura oficial es que se mantendrá la negociación con el objetivo de alcanzar un acuerdo. Sin embargo, la propia presidenta reconoció que ese desenlace todavía no está cerca.
Conclusión
El caso Calica sigue sin una salida definitiva. Aunque el gobierno federal mantiene el diálogo con Vulcan Materials, la negociación permanece trabada y el litigio internacional continúa marcando el rumbo del conflicto.


