La limpieza continua de sargazo en la bahía de Akumal ha permitido mantener la costa en condiciones aceptables para visitantes y prestadores de servicios. Sin embargo, en la comunidad turística crece la preocupación por un posible efecto secundario: la pérdida de arena y el endurecimiento de la franja de playa.
Trabajadores del sector señalan que el problema ya es visible en distintos puntos del destino, donde la constante remoción de la macroalga habría coincidido con cambios en el perfil de la costa. Aunque reconocen que dejar acumular sargazo tampoco es una opción, insisten en que la estrategia actual debe revisarse para evitar daños a largo plazo.
Una playa más limpia, pero también más vulnerable
Manuel Jiménez, trabajador turístico en Akumal, explicó que cooperativas, hoteles, empleados y autoridades participan de manera coordinada durante los periodos de mayor recale. El objetivo, dijo, es evitar que el sargazo se concentre en la orilla y afecte la experiencia de los visitantes.
Pero, de acuerdo con su testimonio, con el paso del tiempo la zona ha mostrado menos arena y una superficie más compacta. Esa transformación, señaló, no solo impacta la imagen turística del sitio, sino también las condiciones naturales que requieren algunas especies para reproducirse.
“La playa ya se erosiona”, comentó Jiménez, al advertir que la arena endurecida podría alejar a las tortugas marinas de zonas donde antes anidaban con mayor facilidad.
Preocupa el efecto sobre las tortugas marinas
La relación entre la conservación de la playa y la temporada de anidación es uno de los puntos que más inquieta a los prestadores de servicios. Según los testimonios recogidos, una playa más dura o con menos arena podría modificar el comportamiento de las tortugas y empujarlas hacia otras costas con mejores condiciones.
Wilberth Alcocer, guía de turistas, coincidió en que la disminución de arena es una preocupación creciente para la comunidad. Recordó que las jornadas de limpieza se realizan bajo supervisión de instancias como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat), además de la participación de trabajadores locales.
En su opinión, mantener libre de sargazo la bahía resulta indispensable para la actividad turística, especialmente en una temporada que describió como históricamente baja. Aun así, reconoció que el reto es no perder de vista el impacto ambiental de las labores de limpieza.
Buscar un equilibrio entre turismo y conservación
El escenario deja a Akumal frente a una disyuntiva compleja: retirar el sargazo para sostener la actividad económica, pero sin acelerar la erosión ni alterar más de lo necesario el ecosistema costero. Para los prestadores de servicios, suspender la limpieza no es una alternativa viable, ya que eso también afectaría de forma inmediata a visitantes y negocios locales.
Por ello, plantean la necesidad de revisar métodos de retiro que reduzcan la extracción de arena y permitan conservar mejor la playa. También consideran importante evaluar con mayor detalle cómo influyen tanto los factores naturales como las labores humanas en la transformación del litoral.
Mientras continúa el recale de sargazo en la región, Akumal enfrenta el desafío de mantener su principal atractivo turístico sin comprometer las condiciones que hacen posible la llegada de tortugas marinas y la estabilidad de su costa.
Conclusión
Akumal busca mantener su atractivo turístico sin profundizar el desgaste de la costa. El reto, según la comunidad, será encontrar una forma de retirar el sargazo que proteja al mismo tiempo la playa, la economía local y las especies que dependen de ese ecosistema.


